sábado, junio 13, 2009
El mal de la Rockola
Al paso de los años nos vamos convirtiendo en una especie de rockolas vivientes porque almacenamos en nuestra memoria una inmensa cantidad de canciones, de tal manera que nunca falta, que en cualquier esquina, sentado en un café, en el taxi, esperando en una oficina de pronto las notas de una canción nos hacen recordar personas y momentos de nuestras vidas asociados a ella, y sucede que a veces esas notas te hacen recordar a la persona de la que no te acordabas en años, y que creías haber olvidado. Y aunque parezca imposible que esa canción suene en ese momento y lugar, hay una especie de descaro del destino que provoca que la canción suene, como ayer por la tarde en la que estaba en un curso y de pronto a un grupo de chicas les dio por cantar “Lucy in the sky with diamonds…” me hicieron revivir toda mi historia con mi adorada Lucy. O esa noche de Trova de cumpleaños en que el escaso repertorio de mi amigo Jorge incluía la canción “Solo un par de Palabras” de los hombres G, o cuando esperaba en el consultorio y empezó a sonar “Con los años que me quedan” de Gloria Estefan. Lo he bautizado como el “Síndrome de Rockola Ambulante”, y descubrí el primer caso con mi amiga Laura que acostumbraba a asociar una canción con cada novio y momento extraordinario que vivía con alguno de ellos, es más recordaba más a sus ex por las canciones más que por su nombre, por eso sufre cuando escucha “Tan enamorados” de Ricardo Montaner, cometió el “error” de asociar la canción con los momentos que ella etiqueto como los más felices de su vida: una tarde con una llovizna de las que te hacen ponerte romántico y ella tomada de la mano del “ex amor de su vida” , y ahora cada vez que suena esa canción, el corazón le da un vuelco, finge no entristecerse pero se le nota en la mirada un tintineo de recuerdos , yo que lo se trato de bromear con ella, de distraerla y evitar que se fugue para que su estancia en el planeta “de que feliz era” sea corta. Y a quién igual que yo esta contagiado por el mal de la rockola, déjenme decirles que no hay cura, y el uníco remedio es quedarse encerrado en casa, porque vayas a donde vayas: sonara un celular con el tono de esa canción, se aparece un trió tocándola en el lugar donde estas comiendo, es la canción favorita del chofer del taxi donde viajas. Quizás ahora entendamos porque nos hacemos fanáticos de los Ipods, porque atesorar canciones equivale a atesorar recuerdos y como alguién dijo el recuerdo es el único paraíso de donde no pueden expulsarnos...
lunes, junio 08, 2009
Confidencias de un ladrón arrepentido
Sonrió satisfecho a pesar de estar empapado, he roto mi record en cambiar una llanta , algo bueno debía pasar este Lunes de locos, aun no me explico pero por fin pude cambiar una llanta ponchada sin ningún machucón y en menos de treinta minutos, eso si no he podido evitar mancharme toda la ropa y en especial mis manos que se quedaron con ese color negro tan difícil de lavar, solo que al momento de lavarme las manos encuentro significado a ese sentimiento que me invade desde el medio día, me vienen a la memoria esos tiempos de “delincuente infantil” cuando Don Carlos se dio cuenta de quién era el culpable de la desaparición “mágica” de los huevitos rellenos con chocolate que exhibía en unos de esos dulceros redondos de vidrio, y por más que quisiera negarlo, mi lengua y manos me delataban con ese color blanco impregnado, y es que como todo delincuente especialista en robo hormiga me vi atrapado por la ambición, primero fue un huevito, luego dos, luego tres y luego diez, ese fue mi fin, y Don Carlos se dio cuenta y me dijo –enséñame las manos y la lengua-, no había ni como esconderse, ni huir corriendo, porque hasta para robar suelo ser un ladrón honrado, -estoy decepcionado dijo- bastaba que me los pidieras y con gusto te los hubiera regalado- , duelen mas esas palabras que cualquier castigo corporal, y mis días de ladrón de chocolates terminaron pero dirigí mi instinto hacia otro rumbo para dar gusto a mi cleptomanía, ahora intente robar pedacitos de cariño, me convertí en uno de esos “vulgares” ladrones que fingiendo amistad intentan que poco a poco los vayan queriendo, y que día a día, mes a mes van buscando como abrir ese dulcero, sacan un chocolatito, un bombón, lo disfrutan pensando que falta poco para tener el dulcero completo, pero un día se exceden y en lugar de tomar un trocito, intentan llevarse casi todo el dulcero y la dueña irremediablemente se da cuenta, te detiene en seco y no te queda más que decir que eras culpable, sueltas un “Te adoro, Te quiero, Te amo” y das la vuelta triste y apenado, y aunque intentas consolarte a ti mismo diciendo que habrá otros dulceros donde robar, sabes que ese era tu sabor favorito. Y sonrió porque al menos ya sé que el cariño no se compra, ni muchos menos se roba, el crimen no paga dice un dicho, y aunque ensayo mi mejor frase para la próxima vez decir: “¿Disculpe señorita” puedo tomar un trocito de su cariño? Sé muy bien que volveré a las andadas…
jueves, mayo 28, 2009
La verdadera venganza
Uno nunca sabe cuando va a cerrarse un ciclo, y mucho menos te imaginas de que manera va a cerrarse. Pero suele pasar y creo que pocas veces se da la coincidencia de que un mismo día te extirpen cosas que te estorban fisica y emocionalmente. Mientras estaba sentado en el sillón del dentista que sufria por extraerme una muela del juicio, en el sonido ambiental sonaba la canción "Con los años que me quedan" de Gloria Estefan, mi cerebro viajo por unos minutos a los años en que con esa canción imploraba amor y de todo el dolor que me habia causado esa relación, y en una especie de flashback hice un resumen de todo lo bueno y malo y recordaba que unas horas antes esa ex-novia y ahora ex-colega, habia salido por completo de mi vida, y no me habia dolido tanto como la extracción de la muela, porque a pesar de todos los insultos que me habia dicho en la mañana, aun conservaba mi buen humor, y mi autoestima estaba sin un solo rasguño, y de repente me acorde de esa frase de un Libro que lei la navidad del 2007: "La mujer Justa" de Sandor Marai, que aunque esto no era una venganza, el sentirte liberado y en paz contigo mismo era exactamente todo lo contrario a como me sentia hace 5 años en que enumerando mis defectos y exaltando las virtudes de su nueva pareja, me hizo sentir la criatura mas insignificante del planeta. He corrido a rescatar la frase y la escribo aqui en mayusculas para que no se me olvide que es posible extirpar lo que te causa daño y como escribe Sandor Marai:
Y entonces te das cuenta de que ésa es la verdadera venganza, la única, la perfecta: ya no quieres saber nada de ella, no le deseas nada malo ni nada bueno, ya no puede hacerte sufrir
Y entonces te das cuenta de que ésa es la verdadera venganza, la única, la perfecta: ya no quieres saber nada de ella, no le deseas nada malo ni nada bueno, ya no puede hacerte sufrir
martes, mayo 19, 2009
¿Quién Soy?, ¿Que hago aquí?
Era una de esas noches donde me da por hacer locuras, se me ocurrió hacer un truco en la patineta de mi sobrino y el resultado fue desastroso: un brazo lastimado y un golpe en la cabeza, que me recordó esos tiempos de niño, en que mi look predilecto era andar con mi pañuelo atado a la cabeza y un penetrante olor a alcohol, todos en casa sabían que el pañuelo rojo y la anforita de alcohol eran indispensables en el botiquín familiar, incluso mi tia Emilia argumentaba que la anforita de brandy en la bolsa de su babero, era por si a Tomás le daba por golpearse la cabeza, es un verdadero milagro que aún siga vivo después de tantos golpes, bueno vivo, vivo no tanto, pero eso puede explicar esos olvidos repentinos y esa escasa cordura que a veces me acompaña. Mientras descansaba del golpe en el sillón hice un resumen de todas esas caídas donde termine con mi pañuelo atado a la cabeza, me acorde de Doña Luisa una curandera y del día en que estando frente a su rockola de pronto di la vuelta asustado y mirando fijamente a mi abuela le dije: ¿Quién Soy?, ¿Que hago aquí?, mi abuela abrió los ojos desesperada y Doña Luisa dijo -Jesús mío a este niño le dio magnesia-, se los juro dijo magnesia, jajaja, no sé si fue una de las tantas bromas que solía hacer desde niño como el jugar a que era el gemelo perdido, o realmente me dio amnesia, pero que divertida me di en esa época jugando con la pobre de mi abuela y Doña Luisa. Mis recuerdos son interrumpidos por mi sobrina, preguntado si estoy bien y como hace algunos ayeres, hago una cara de sorprendido y pregunto: ¿Quién soy?, ¿Que hago aquí?, y ya no es amnesia a veces sin golpes en la cabeza me hago esa pregunta.
lunes, mayo 18, 2009
TÁCTICA Y ESTRATEGIA
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
No haya telón
Ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
Mario Benedetti
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
No haya telón
Ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
Mario Benedetti
domingo, mayo 17, 2009
Estrellas y Poemas
En un pasaje de la biografía de Paul Gauguin se recrea una charla con Vincent Van Goh, en ella Van Goh habla de lo que desearía que sintieran las personas después de ver sus pinturas: una paz interior, un confort espiritual decía completamente emocionado. Y al paso de los años creo que el debe sentirse orgulloso, porque creo que algunos de sus cuadros provocan ese sentimiento, yo no sabré mucho de pintura, pero ese estilo de pintar estrellas y de plasmar las noches, te provoca sentimientos extraños. Por eso creo que más que la fama y el dinero, el verdadero artista ha de sentir una especie de satisfacción personal, cuando un extraño al que quizás nunca vea, y del cual quizás nunca reciba un agradecimiento de forma personal, se reconforte con alguna canción, algún poema o algún párrafo de algún libro, tan solo yo agradezco de forma infinita a los compositores de las canciones que me confortan, a esos párrafos que encanta leer cuando me siento con el ánimo por los suelos, y ahora en especial me hubiese gustado viajar hasta Uruguay para despedir a Don Mario Benedetti, por ese párrafo fabuloso casi al final de su libro "La tregua", por ese libro que habla sobre el amor, las mujeres y la vida, donde con cada poema deja claro porque le puso ese título, para contrariar al de un filosofo alemán que hablaba sobre "El amor, las mujeres y la muerte", nada esta tan cerca de la amor como la vida y de la vida como las mujeres, todo es un conjunto por el que vale la pena estar en este mundo. Aunque podemos decir que se fue Don Mario, la verdad no es así, se ha convertido en ese selecto grupo de hombres de este mundo que se quedan en su obra, reconfortando cada vez que alguien echa un vistazo a sus cuadros o canciones y así como adoraba de Van Goh su forma de plasmar en un lienzo las noches, amo la forma en que Don Mario expresa en sus poemas las intenciones de amor ocultas. Y me pongo a pensar que quizás al igual que Van Goh al pintar estrellas y Don Mario al escribir esos poemas pensaban en la mejor inspiración del artista: El amor por una mujer inalcanzable.
lunes, mayo 11, 2009
Duelo al Amanecer
Y aunque se me vino el mundo abajo conseguí soltar una sonrisa…, decía una canción de Alejandro Sanz, que la recordaba mientras conducía hacia mi casa, la busque entre mi colección de canciones pero no tuve éxito, así es que tuve que cantarla a capela para curar un poco el corazón, es que siempre he pensado que las canciones son como ese alcohol que aplicas a la herida cuanto te raspas o te has cortado, dos funciones tienen, como el alcohol o el merthiolate: parar el sangrado y evitar las infecciones, es que las infecciones de amor son terribles, después no curan y corres el peligro de que te amputen parte del corazón, así que mi canción a cápela logro su objetivo, también pensé en que como dice la canción "Al fin me porte como un hombre", es que antes lo primero que hubiera hecho es irme del lugar sin despedirme o poner una cara de ogro y arruinarle la noche a todo aquel que osara hablarme, pero ahora estaba tranquilo aunque todo dentro de mi fuera una revolución, y soportando estoicamente los "ya viste", yo sonreía como buen actor y miraba a todo el público como diciéndoles: ven, no soy malo interpretando el papel del tío que no siente ni padece ya, y la fiesta siguió y el papel del tipo feliz me quedo a la perfección, ya en mi auto de pronto me detengo y pienso muy seriamente en dar la vuelta al auto para regresar y valiéndome un comino los conflictos diplomáticos, retar a un duelo, eso sí espadas no, porque el tipo es más alto que yo, machetes quizás, no, eso es. Pistolas, si, siempre he tenido buena puntería pero y si por el frio me tiembla la mano, mejor canicas, como le hacíamos en la primaria, pero el sabrá jugar canicas, jajaja, ya estoy sonriendo desde dentro, ya no finjo la sonrisa y entonces termino la canción con singular entusiasmo:
Y Aunque Al Fin Me Porté
Como Un Hombre Lloré
Seriamente Pensé
Que Con El Tío Aquel
Debería Tener, Duelo Al Amanecer...
Tres Horas Después Habrá Una Mujer
Disfrutando A Placer
De Un Duelo Al Amanecer, Duelo Al Amanecer
Y Aunque Al Fin Me Porté
Como Un Hombre Lloré
Seriamente Pensé
Que Con El Tío Aquel
Debería Tener, Duelo Al Amanecer...
Tres Horas Después Habrá Una Mujer
Disfrutando A Placer
De Un Duelo Al Amanecer, Duelo Al Amanecer
viernes, mayo 01, 2009
Que todos los Dias sean 10 de Mayo
Uno nunca suele comprender el cariño de una madre hasta que lo vive como observador, les juro que hubiese querido tener una cámara y tomar una foto cuando las observo: Su mama acariciándole el cabello, ella sentada dejándose consentir, es una de las imágenes mas dulces que he visto en mucho tiempo, año y medio sin verse y de pronto la tiene acá a su lado y se vuelve loca peinándole el cabello como seguramente lo hizo durante mucho tiempo atrás cuando mi amiga era aún una niña. Unos minutos antes había escuchado de Doña Mercedes las ganas que tenia de verla después de año y medio de no hacerlo, y mis sentimientos empezaron a revolverse porque sabía que estaba ante mí una historia que tenía que contar: Unos días antes mi amiga me platicaba que su mama le había sugerido que suspendiera su visita a México por los temores de la epidemia de influenza, es decir que a pesar de sus ganas de verla, sacrificaba eso por temor a que su hija se contagiara, eso es amor del mas cabrón que puede existir, “sacrifico mis ganas de verte, por temor a que te pase algo”. Mi cabeza parece contrariada ante ese descubrimiento, y mientras veo como le vuelve a peinar el cabello, me queda claro que el amor de madre es el más fuerte del mundo y a veces las hijas no lo entienden hasta que están en ese mismo lugar, mucho amor de ese le falta a este mundo y cuantas Mercedes nunca son valoradas, quizás este escrito sea para un Diez de Mayo, pero quise ponerlo hoy, porque imagínense que ellas solo nos quisieran el Diez de Mayo, ojala que todos los días tratáramos a nuestras madres como el Diez de mayo, ojala...
martes, abril 21, 2009
Bobo y Panzón
Fue otro más de mis sueños raros, de repente estaba sentado al lado de ella en esas escaleras donde espere tantas veces cuando era niño, y ella me pregunta sobre mi mujer ideal, y yo enlisto un montón de cosas que siempre trae uno en la cabeza: inteligente, divertida, sincera, honesta, culta, bonita, sencilla..., me contengo a decirle el "alguién como tú" y lo cambio por una pregunta: ¿Y como es tu hombre ideal?, no le ha gustado mi respuesta, se le nota en la cara un cierto aire de fastidio, no esperaba que yo dijera eso, pero eso es lo que he traido en la cabeza, siempre desde hace un buen tiempo, y quizás sea la razón de muchos de mis desencuentros amorosos, pero ella contesta muy seria, siempre he pensado en un chico que tal vez sea un "bobo y este panzón..." y en ese instante despierto,son las cuatro de la mañana y como loco intento volver a dormirme para continuar con el sueño y preguntarle a que se refiere pero no puedo volver a dormir y desde ese dia he vivido pensando en lo que me quizo decir, y aunque he estado tentado a marcarle y aunque me tire de a loco preguntarle que la soñe y que me explique el sueño, se que yo tengo que encontrar mi respuesta, y no tarde mucho, en una reunión me callo un chiste porque me parecia demasiado "bobo", y enseguida me llegaron a la cabeza la multitud de veces que me he callado las cosas por miedo a parecer tonto, cursi o bobo, también pense en las cosas que no hago por temor a hacer el ridiculo, en los momentos en que guardo las apariencias y juego a ser un tipo "bien portado", pues creo que he encontrado la respuesta, en esta vida no se trata de ser el más guapo o más inteligente, se trata de aceptar nuestro fisico y nuestra forma de ser, porque existen mujeres que no están esperando al principe azul, sino a un hombre bobo y panzón probablemente, pero autentico.
jueves, abril 09, 2009
El otro Tomás Galicia
Recuerdo una canción de principios de los ochentas que dice: "Tarde o temprano algún sueño se cumple y pasan los días sin que el cielo se nuble", es bastante motivadora pero la realidad es que a mí cuando se me cumplen los sueños no le hago mucho caso al sol, siento una felicidad inmediata que se refleja en alguna lagrima de alegría, y sigo adelante, porque estoy convencido de que un sueño cumplido es solo la primera piedra para construir una escalera hacia otros sueños más grandes. Tampoco soy dado a gritar a los cuatro vientos mis logros, pero esta vez hare una excepción porque me ha ocurrido algo chusco a causa de no haber compartido mi extraña afición secreta con algunos de mis amigos. Mi amigo me hablo para avisar que no iría al tradicional viaje de Semana Santa, y ya en la plática me soltó una noticia:
-Oye el cabron ese, el que se llama igual que tú, con el que fuimos a un juego al Azteca, ya escribe en una revista, cursi pero llegador su relato, no mames quien lo viera-
No pude contener la risa, y es que tengo un homónimo que nació en el mismo pueblo que yo, solo que es seis años menor. El colmo fue que el estudio la misma carrera que yo e incluso coincidimos en un curso de actualización, era el trauma de profesores y compañeros, al decir Tomás Galicia, los decíamos –presente-, y en la conformación de los equipos siempre los compañeros se preguntaban - ¿ Cuál de los dos Tomás?-, ya había habido una confusión cuando salió en el periódico que “Tomás Galicia habia ganado un concurso, creo que de Matematicas y habia ganado como premio un viaje a los Estados Unidos”, no soy yo es una persona que se llama y se apellida igual que yo, repetía constantemente para refutar las felicitaciones. La ultima confusión fue en el curso cuando un profesor me envió la calificación de mi homónimo por correo: Un excelente Nueve, vieran lo orgulloso que me sentí, pero al otro día recibí la corrección de el profesor diciendo que se había equivocado, mi verdadera calificación era de Siete. Pero ahora doy gracias de que la calificación "Cursi pero llegador" sea para mí, y orgulloso le digo al teléfono que soy yo el que escribe, no puedo evitar soltar una sonora carcajada, el solo dice -No mames, en serio, pues Felicidades- , su llamada me pinta la sonrisa del día, ha definido mi estilo: "Cursi pero llegador", y aunque el ya no tiene dudas de que Tomás Galicia escribe, al menos fisicamente, yo me quedo dudando a que Tomás Galicia conocen muchos de mis amigos, al otro o al que esto escribe...
-Oye el cabron ese, el que se llama igual que tú, con el que fuimos a un juego al Azteca, ya escribe en una revista, cursi pero llegador su relato, no mames quien lo viera-
No pude contener la risa, y es que tengo un homónimo que nació en el mismo pueblo que yo, solo que es seis años menor. El colmo fue que el estudio la misma carrera que yo e incluso coincidimos en un curso de actualización, era el trauma de profesores y compañeros, al decir Tomás Galicia, los decíamos –presente-, y en la conformación de los equipos siempre los compañeros se preguntaban - ¿ Cuál de los dos Tomás?-, ya había habido una confusión cuando salió en el periódico que “Tomás Galicia habia ganado un concurso, creo que de Matematicas y habia ganado como premio un viaje a los Estados Unidos”, no soy yo es una persona que se llama y se apellida igual que yo, repetía constantemente para refutar las felicitaciones. La ultima confusión fue en el curso cuando un profesor me envió la calificación de mi homónimo por correo: Un excelente Nueve, vieran lo orgulloso que me sentí, pero al otro día recibí la corrección de el profesor diciendo que se había equivocado, mi verdadera calificación era de Siete. Pero ahora doy gracias de que la calificación "Cursi pero llegador" sea para mí, y orgulloso le digo al teléfono que soy yo el que escribe, no puedo evitar soltar una sonora carcajada, el solo dice -No mames, en serio, pues Felicidades- , su llamada me pinta la sonrisa del día, ha definido mi estilo: "Cursi pero llegador", y aunque el ya no tiene dudas de que Tomás Galicia escribe, al menos fisicamente, yo me quedo dudando a que Tomás Galicia conocen muchos de mis amigos, al otro o al que esto escribe...
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